La verdad, aunque aplastada, resurgirá; los años eternos de Dios le pertenecen. Pero el error, herido, se retuerce de dolor y perece entre sus seguidores.
William Cullen Bryant
La verdad, aunque aplastada, resurgirá; los años eternos de Dios le pertenecen. Pero el error, herido, se retuerce de dolor y perece entre sus seguidores.
William Cullen Bryant