El tiempo ha puesto suavemente su mano sobre mi corazón, no para golpearlo, sino como un arpista posa la palma abierta sobre el arpa para apagar sus vibraciones.
Henry Wadsworth Longfellow
El tiempo ha puesto suavemente su mano sobre mi corazón, no para golpearlo, sino como un arpista posa la palma abierta sobre el arpa para apagar sus vibraciones.
Henry Wadsworth Longfellow