Cuando pasó la corriente que desbordó el alma, quedó la conciencia de que había depositado en la orilla silenciosa de la memoria imágenes y pensamientos preciosos que no morirán ni podrán destruirse.
William Wordsworth
Cuando pasó la corriente que desbordó el alma, quedó la conciencia de que había depositado en la orilla silenciosa de la memoria imágenes y pensamientos preciosos que no morirán ni podrán destruirse.
William Wordsworth