El deseo de poder, llevado al extremo, causó la caída de los ángeles; el deseo de conocimiento, llevado al exceso, causó la caída del hombre.
Francis Bacon
El deseo de poder, llevado al extremo, causó la caída de los ángeles; el deseo de conocimiento, llevado al exceso, causó la caída del hombre.
Francis Bacon