El cielo, una bóveda negra, salpicado de estrellas de un brillo inefable, a través de la cual la magnificencia inmaculada de la luna se despliega, parece un dosel que el amor ha extendido para velar su mundo dormido.
Percy Bysshe Shelley
El cielo, una bóveda negra, salpicado de estrellas de un brillo inefable, a través de la cual la magnificencia inmaculada de la luna se despliega, parece un dosel que el amor ha extendido para velar su mundo dormido.
Percy Bysshe Shelley