La alegría es la voz dulce, la alegría es la nube luminosa. ¡Nosotros mismos nos regocijamos! Y de ahí emana todo aquello que deleita al oído o a la vista, todas las melodías, ecos de esa voz, y todos los colores, un reflejo de esa luz.

Samuel Taylor Coleridge

Empezar a escribir
Fuente

Dejection. An Ode. Stanza 5. · Traducción de Typing Ink